ESTE SOLO CONCEPTO TE DESTACA DEL RESTO

…para superar lo bueno y alcanzar lo extraordinario

¿Cuál crees que es una cualidad que destaca a los líderes magistrales de los demás?

El denominador común de los Federer, Djokovic y Michael Jordan; Picasso, Leonardo DaVinci; Beethoven y Mozart; Nelson Mandela y la Madre Teresa, cada uno en su particular ámbito de influencia y liderazgo, además de ciertas cualidades naturales es...

...la disciplina. 

El empeño y la determinación para no conformarse con lo bueno, y perseguir lo extraordinario. Además de seguir un sueño, un propósito y una visión, día a día practicar, mejorar, perfeccionar para llegar a ser tan magistrales como lo fueron y lo son.

Lee sus historias para que te inspiren y te sirvan como estándar, un ejemplo a recordar: No solo hacer falta talento y visión para destacarte, sino también disciplina. Mucha.

Aprovechando el ejemplo de Da Vinci, veamos algunas de sus características y hábitos. Leonardo tenía muy claro que el liderazgo extraordinario creativo requiere concentración cuidadosa, esfuerzo inusual y tenacidad fuera de lo común.

Algunos escritos sobre Leonardo Da Vinci dicen que...

... su así llamada genialidad no fue un don genético sino el resultado de ser un autodidacta.

Los grandes artistas y líderes destacados en su género, como Da Vinci, no nacieron con esa destreza legendaria. La adquirieron con esfuerzo.


Recuerda este concepto si quieres llegar a ser un líder legendario.

6 HÁBITOS DE LEONARDO DA VINCI

Esto lo leí en unas reflexiones de Robin Sharma y me pareció digno de compartirlo.

Echemos un vistazo a 6 de los hábitos que hicieron de Leonardo el genio que ahora reconocemos:

#1. Escribía. Lo que escribes, eleva la claridad mental. Anotar en diarios sobre temas que persiguen la maestría en tu interior es una manera poderosa de refinar tus pensamientos, capturar tu creatividad, imaginar en papel y registrar tu creciente conocimiento. Y es uno de los mejores ejercicios para crear el hábito de dar gracias.

#2. Aprovechó su curiosidad. ¿Recuerdas cuando mirabas la inmensidad del firmamento azul y veías figuras geniales? Un león, un rostro, la sencilla belleza del algodón flotante, o los dibujos asombrosos que nos regala la naturaleza durante el día. Cuando éramos niños, teníamos una profunda relación con nuestra creatividad. Era lo más natural. Con el paso de los años, no nos maravillamos tanto, empezamos a perder el acceso inherente a nuestra capacidad de asombro. Porque nos volvemos serios.

#3. Era ridículamente paciente. Una virtud típica de los grandes artistas es la paciencia. Cuando Leonardo estaba creando
La última cena, su hábito era sentarse frente a la obra por largos períodos de tiempo a mirar la pintura, contemplando «el todo» y los complejos matices. Luego, se levantaba, hacía un solo trazo y se alejaba de nuevo. A veces durante semanas.

#4. Combinaba múltiples disciplinas. Da Vinci combinó su conocimiento de aeronáutica con su amor por las artes, sus estudios de ingeniería con su dedicación a la escultura. Su supuesto talento fue en gran parte el resultado de una profunda concentración e innovación radical en muchos campos de interés. Estudiar muchas disciplinas te permitirá descubrir cosas que pocos pueden ver.

#5. Tomó tiempo libre. «Las personas con genialidad inusual a veces logran más cuando trabajan menos», escribió una vez este asombroso creador. Dedicar tiempo para soñar, jugar y vivir la vida fue la clave de la prodigiosa productividad de Da Vinci. Las ideas disruptivas e históricas rara vez aparecen cuando estás en la oficina. Así que viaja, diviértete y descansa.

#6. Adoraba la belleza natural. Muchos de los destacados imaginadores de nuestra civilización pasaron mucho tiempo en la naturaleza. Largas caminatas en el bosque. Largas horas en una cabaña junto al mar. Noches tranquilas mirando las estrellas. Estar cerca de la naturaleza es una forma tradicional de relajar la mente y fomentar la productividad y la serenidad. Permite que tu genialidad primaria fluya.

No te pierdas la oportunidad de incorporar este tipo de hábitos productivos a tu vida para gozar de un excelente estado físico, relaciones personales gratificantes, entusiasmo y crecimiento profesional y un nítido sentido y propósito para que cada mañana te levantes con ganas de vivir, dar y amar.

A pesar de tener una buena formación, hace unos años dejé de lado los buenos hábitos que había adquirido y me costó muy caro. Aprendí mucho de mis errores y los agradezco.

Pero te invito a que recuerdes que no es indispensable llegar a una crisis para llegar a ser un profesional exitoso,  y sobre todo un ser extraordinario.

En Productividad Sana, estudiamos a fondo cómo incorporar los mejores hábitos y rituales posibles a tu vida. Haz clic AQUÍ para enterarte más.

Déjame un comentario: 
¿Practicas con constancia las habilidades que más necesitas con disciplina para mejorarlas y perfeccionarlas?

O escríbeme AQUÍ.

El éxito es inevitable, siempre y cuando… tomes medidas EFICACES de manera CONSTANTE.

Te invito a que trabajemos juntos para co crear tus objetivos, y para que tomes medidas eficientes para aprovechar tus recursos al máximo. ERES infinitamente poderoso.

Mira este video de 5 minutos AQUÍ sobre el programa Productividad Sana

Programa una sesión gratis AQUÍ

Éxito: hacer lo que más deseas de manera intencional para obtener los resultados que más quieres.

Sobre el autor Rody Correa

Papá de 6, músico, emprendedor, coach, persistente, y te ofrezco mis 40+ años de experiencias. 30 años viajando por toda Sudamérica—liderazgo, asesoramiento, eventos de capacitación, mucha música. Y en los últimos 10 años después de mi naufragio más reciente... cómo llegué a la costa agotado, agobiado, pero salí a flote. Te deseo lo mejor. Si todavía no descargaste mi primer eBook ve al siguiente enlace: www.rodycorrea.com/ebook-para-que-hago-lo-que-hago/

>