.st0{fill:#FFFFFF;}

DESCUBRE COMO MEJORAR EN LOS 4 DOMINIOS – Parte 1 

 octubre 21, 2019

By  Rody Correa

Los 4 dominios… el Físico, emocional, mental y espiritual… son los que rigen nuestra vida. Lograr llevarlos a su mejor nivel es la clave del éxito profesional y personal.

Si quieres triunfar en la vida y los negocios, como persona y como profesional, disfrutar tus logros con satisfacción profunda, y hacerlo con un EQUILIBRIO sano y duradero… esto es para ti.

1era Parte: Dominios del ámbito físico y el emocional

Bienvenido… al mundo del bienestar y el bienvivir.

¿Quieres perder esos kilitos de más, mirarte al espejo y sonreír y tener más energía?

¿Disfrutar de vitalidad renovada y claridad?

¿Te causa frustración que no te alcance el tiempo para hacer todo lo que te gustaría?

¿Quisieras sentir más serenidad ante las adversidades de la vida diaria?

¿Te resultaría útil aprender a dominar las distracciones y las interrupciones?

Sigue leyendo…

OBJETIVO: entender lo que tienes a tu alcance para…

…vivir mejor y tener energía, claridad y vitalidad renovadas cada día;

…disfrutar de buenas relaciones y mantenerlas;

ÁMBITO FÍSICO: 

Para sacar mayor provecho en el ámbito físico es indispensable ejercitar el cuerpo, diseñar la alimentación y dormir suficiente. Y los indicadores de capacidad en este ámbito son: fuerza, resistencia, flexibilidad y resiliencia.

Para aprovechar al máximo tu capacidad y conocimientos…

…el buen estado físico es importante. El ejercicio amplía la capacidad de los músculos, aumenta la fuerza levantando pesas para los brazos y las piernas, el pecho, entre otros. Aumentas la fuerza, luego para el abdomen y los glúteos (en pro de un “trasero atractivo y firme”, eh… ¿imagen más concreta?) hacer los ejercicios adecuados.

Los estiramientos dan flexibilidad, y al hacer ejercicios y actividades de cardio: el baile, la natación, correr en la calle, en la cinta/caminadora del gimnasio, montar en bicicleta normal o estática y el patinaje, quemas calorías y así es más factible perder peso y disminuye la masa corporal.

La buena alimentación y dormir bien son factores fundamentales para que te sientas bien, tengas claridad y vitalidad y gestiones la energía bien, evitando desperdiciarla, ya que no es necesariamente tan abundante cada día.

La resiliencia: la capacidad de adaptación ante la adversidad…

 …aumenta combinando todo. Con más resistencia, recuperas el aire mejor, sigues adelante, sufres menos tirones o esguinces y no te rindes ante la adversidad, sea cual sea. Tener un buen estado físico luego ayuda a enfrentar mejor las emociones.

ÁMBITO EMOCIONAL:

La fuerza emocional se manifiesta al hacer frente a las situaciones que detonan reacciones que malgastan tu energía.

Cuánto más respondes en lugar de reaccionar, más rápidamente te liberas del malestar causado por el impulso exterior o interior (pensamientos) que te distrae, o te preocupa y te genera ansiedad, dudas y temores.

Estas emociones pasan a ser distracciones, y son más detonadas por nuestro subconscientelas conexiones cerebrales que hemos automatizado a través de los años—que por otra razón sustancial que merezca que nos afecten nocivamente. Por eso es tan importante el conocimiento de los dominios en nuestra vida.

¿Prestas atención a tus emociones?

Lo más normal es que no prestes la suficiente atención a las emociones diarias, a menos que sean emociones muy fuertes. Estamos “muy ocupados” y hay mucho que hacer. La tendencia natural es reprimirlas, sin necesariamente hacerlo intencionadamente. Es decir, las reprimimos mucho de forma automática.

Al reprimirlas siguen “funcionando” en segundo plano, y cumplen su tarea de consumir recursos, al igual que un virus en una computadora, que empieza a funcionar más lenta y en el peor de los casos se congela y, ¿cuál es la única solución? ¡Reiniciarla! Y a veces actualizarla.

Es una buena metáfora para adquirir una actitud más optimista respecto de lo que NO nos funciona. Como seres humanos es necesario actualizar nuestras actitudes, valores, creencias, etc. para que nos sirvan hoy y ahora.

Y lo que pasa es que si NO se te “congela” el “sistema operativo”, es posible que estés funcionando a 50% de tu capacidad y te acostumbres a ello. ¿No crees?

Permíteme decirte que SIN DUDA. Esa es la triste realidad. Funcionamos gran parte del tiempo de manera automática o inconsciente, y si no haces un esfuerzo para prestar atención y aprender a identificar cuándo esto ocurre, el “congelamiento” puede ser muy doloroso y drástico.

¡No lo permitas!

Lo bueno es que siempre puedes apagar, reiniciar y luego actualizar lo necesario. Y si prestas más atención, actualizarte mientras el sistema sigue operando, sin necesidad de que se “congele” es una mejor opción y está a tu alcance.

Esta es una invitación -como todo lo que escribo- a que aproveches al máximo tu potencial, los recursos que tienes y te han sido dados, y los que puedes desarrollar.

Completando los indicadores (fuerza, flexibilidad, resistencia y resiliencia) en el ámbito emocional de los 4 dominios.

La flexibilidad aumenta al ampliar el repertorio de respuestas beneficiosas, por ejemplo: el perdón, la gratitud que son piedras fundamentales del bienestar y el bien vivir.

Recuerda: fuerza, flexibilidad, resistencia y resiliencia…

Renovar la energía (con resiliencia) es igual de importante que utilizarla para el alto rendimiento (fuerza), como lo hacen los atletas.

Y en el caso del emprendedor es lo mismo. Es lo que hace falta si quieres sostener la productividad a largo plazo y por lo tanto disfrutar tu negocio a largo plazo y no permitir que fracase.

En la segunda parte damos un pincelazo a los dominios: mental y espiritual, para completar la idea de que es posible adquirir buenos hábitos en beneficio de utilizar nuestra energía, y nuestros recursos lo mejor posible.

Por una vida de amor y propósito… a propósito.

Escríbeme a [email protected] y sigamos la conversación o sugiéreme qué tema te gustaría tratar.

“Gestionar la energía, no el tiempo, es el secreto para el alto rendimiento”

Jim Loehr / Tony Schwartz

“Gestión del tiempo´ es un concepto equívoco. el reto no es gestionar el tiempo, sino gestionarnos a nosotros mismos”

 Steven Covey